Esta práctica es un trabajo individual, tras el visionado del vídeo que se muestra a continuación, relacionándolo con la entrada anterior.
Que la escuela pública como institución
fuese confeccionada en la cuna de la ilustración y la revolución industrial
conlleva que estas escuelas hayan sido creadas
pensando en el ideal humano de aquella época, que hayan sido creadas como una
industria. Una industria en el sentido de que los niños están agrupados por
edad (como si se tratase de una fecha de fabricación), hay timbres,
instalaciones separadas, test estandarizados…
Estos sistemas educativos vigentes en la
actualidad fueron diseñados y concebidos
para una época diferente a la que estamos viviendo. La creación de la escuela
pública era una más de las ideas revolucionarias que promulgaba la ilustración.
Parecía que era algo idílico, pero ahora esta educación necesita una reforma. Necesita
una reforma esencialmente por dos razones, por un lado una razón económica con
el fin de preparar a los alumnos para que ocupen su lugar en la economía del
siglo XXI, y por otro lado una razón cultural que se dirige a cómo educar a los
niños para que tengan una identidad global y a la vez estén inmersos en el
proceso de globalización.
El problema de estas reformas es que se
está intentando enfrentarse al futuro a base de hacer lo mismo que en el
pasado. Actualmente los niños no ven ninguna utilidad en la escuela, no confían
en que tener titulaciones les pueda asegurar un trabajo, y en mi consideración,
tienen toda la razón. (FOTO 2)
Este sistema escolar tiene el gran fallo
de separar entre académicos y no académicos, privando así de oportunidades a
personas brillantes que por alguna razón han fracasado en este sistema escolar
deficiente. La educación pública se sostiene únicamente en dos pilares: la
economía y lo intelectual.
Otro de los fallos de la educación actual
y de la sociedad en general es pedir a los niños que en todo momento estén
concentrados en alguna actividad, que dejen de ser niños y sean un poco más
adultos. Esto ha producido trastornos como es el TDAH, que aún es debatible su
existencia, a los niños que se le detecta (mediante Tests estandarizados) este trastorno son medicados, privando así su
capacidad de expresión.
El gran error de esta sociedad y de la
educación actual es la pretensión de estandarizar a todas las personas. Por
ejemplo, las artes sufren un desprestigio en la sociedad, por lo tanto, es un
claro ejemplo de cómo se priva a los niños que expresen sus sentimientos y sus
capacidades, y se les medica para producirles una anestética que cierra sus
sentidos y los “atonta”. Esto es lo que está haciendo el sistema educativo.
Esta estandarización conlleva que los
niños dejen de lado el pensamiento divergente, que se refiere a la capacidad de
poder encontrar múltiples respuestas a una pregunta siendo este razonamiento un
componente esencial de la creatividad. Tras un estudio longitudinal (mismos
sujetos en varias etapas de su vida), se ha podido comprobar que el pensamiento
divergente disminuye notablemente a medida que pasa el tiempo, consecuencia
también de la validez de una única respuesta que se prima en los sistemas
educativos.
Retomando el tema del marco de
construcción de esta escuela pública, podemos decir, que en base al vídeo que
se encuentra en mi entrada anterior, se puede observar como la escuela fue una
institución creada para el bienestar de la sociedad y sobre todo para el
bienestar de los niños. No solo una institución para aprender, sino también una
institución para que allí los niños estuvieran “recogidos” y medianamente atendidos.
Pero ahora, esta escuela no tiene utilidad y sin duda necesita una reforma.
En conclusión, los sistemas educativos
actuales fueron creados para una realidad muy distinta a la actual y por ello
es preciso cambiar el paradigma de la educación y crear una educación que vaya
en una línea contraria a la estandarización, que prime el pensamiento
divergente, que cree ciudadanos despiertos con ansía de revolución, de cambio. Una
educación hacia el futuro, o al menos una educación del presente.
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